El Corazón árabe
Estando un día en Twitter me siguió una persona de aspecto muy exótico, no recuerdo su bio, sólo la apariencia en su avatar y lugar de origen: Casablanca (Ingrid, el hombre de los ojos tristes, el humo de su cigarro, el avión y el adiós),lo seguí, además de escribirme en español cosa que me llamó más la atención, pensé que era una broma hasta que empecé a leer sus tweet´s escribía en francés, árabe, español e inglés, al instante me cautivó, leí su blog el cual está en un castellano perfectamente escrito con mejor ortografía que la mía – debo decir- me cautivaron sus cuentos honrando nuestra lengua castellana de manera tan sutil y elegante, su amor por nuestra cultura hispana, que para mí: fue sencillamente un honor.
Hicham y yo hemos creado una amistad a distancia muy rica, y con eso me refiero a un aprendizaje mutuo por nuestras culturas de mundos tan lejanos, el cual él me ha enseñado poco a poco, ¿No bebes? – le pregunto entre curiosa y asombrada- No – me dice- ¿Ni un poquito? Él ríe y me dice: no, nunca he probado el licor, no podemos, somos ¨Musulmanes¨. Musulmanes… ¿No son esos que nos han enseñado que lapidan a las mujeres? – qué miedo- ¿esos que rezan viendo a la Meca en la mitad de la calle? – qué raros- ¿los que pasan hambre un mes hasta que esa luna caprichosa le de por aparecer? ignorante yo, mil veces ignorante.
Cuando empezaron las protestas en Egipto, le escribí a mi ¨Amigo¨ casi nunca le digo por su nombre de pila, porque es tan respetuoso que sería de mi parte una falta a la amistad que me ha brindado, él es ¨amigo¨ y yo ¨amiga¨ , ¡amigo! ¡amigo! Dándole a las teclas rápidamente como si mi urgencia fuera a parar la ira que se abalanzaba en el país de las pirámides, ¿Viste lo que está pasando en Egipto? -la retórica se incrementa cuando estoy eufórica- el smile apareció en mi pantalla como una señal de alegría y tranquilidad a mis nervios neuróticos, con su acostumbrada calma me dijo: ¨Egipto es el corazón de la nación árabe¨ , ¨Hay mucho optimismo porque a cada idea su tiempo de triunfo, y ahora es tiempo de democracia y libertad en todo el planeta¨. ¿Fe fanática musulmana? No, hambre, miseria y como bandera: dignidad.
Cuando el régimen de Mubarak cayó, vi varios comentarios en la redes sociales: ¡Musulmanes al poder! ¡Cuidado! Pobre gente – escribían- de Mubarak a algo peor –vociferaban- sonreí, y aprendí una lección muy valiosa de vida: ¨ El miedo es el primo de la ignorancia y hermano del rechazo¨. Además no todos tienen un ¨amigo¨ llamado Hicham.